
12 segundos de oscuridad es
una canción que habla de un faro, pero no de la luz, sino de cuando dá la espalda. Es una metáfora, dice Drexler, de esos ratos oscuros que aplastan a los mortales cada tanto. “De poco le sirve al navegante que no sepa esperar”, canta. 11 segundos después: la luz.
La canción le da nombre a un disco, el noveno del cantautor uruguayo, ganador del Óscar en 2005 con
Al otro lado del río, que a su vez es la primera canción en español ganadora del premio de la Academia. Las canciones de Drexler, las han grabado Miguel Ríos, Ana Torroja, Rosario Flores, Adriana Varela, y Bajofondo Tango Club, entre otros. Todo esto para decir que
Jorge Drexler no es otro cantantillo de nueva canción, al que sólo su mamá y sus dos primos zurdos corean. Es un pedazo de artista, letrista excepcional, y con una sensibilidad impresionante en su interpretación.
Acá queda el "12 segundos… " una obra maestra del 2006.
Cuando lo escuché la primera vez, casi por accidente, asumí de inmediato que la producción era culpa de
Gustavo Santaolalla (Drexler ya trabajó con él en
Al otro lado del río), porque el sonido es inconfundible. Pero el productor es en realidad
Juan Campodónico, hemisferio derecho del cerebro del
Bajofondo… si el izquierdo es le propio Santaolalla.
Campondónico es -por cierto- el responsable de
Yendo a la casa de Damián, de El Cuarteto de Nos, pero de eso
ya habíamos hablado.
El resultado de la suma de talentos es magistral. Al álbum de Drexler lo recorre de principio a fin el sonido de los años 2000. Es lo contemporáneo. Las letras son poesía urbana redonda. Temas suaves, melancólicos, casi apagados.
Si les llega el soft rock, el downtempo, el electrotango, la música, tienen que tomarse, al menos, los 12 segundos…
Lamentablemente los mejores tracks del disco no tienen video. Dejo aquí
Transoceánica, una linda pieza, pero que no representa bien todo lo que hay adentro del álbum.